lunes, 24 de octubre de 2016



Irma Lizbeth Hernández Quintero. Grupo: 105
Exposición 21 de octubre de 2016
Pág.: 57 -72
LOS GRANDES MEXICANOS.
David Alfaro Siqueiros

Es el paréntesis tras la derrota de la Republica Española que da origen al mural del Sindicato de Electricistas en el que el éxodo de España y la Fraternidad Cardenista trajeron a México a José Renau, Rodríguez Luna y a Miguel Prieto para formar una parte del equipo de Siqueiros, que realizarían el mural  que pretendía ser el “RETRATO DE LA BURGESIA”.
El cual para trazarlo debían representar en un espacio muy reducido, múltiples figuras ópticas que mostro ser el lenguaje antisonante que mostraba la sangre derramada de un obrero, y al igual  que difícilmente incitaba a combatir a la burguesía o siquiera odiarla.
Este mural pudo contribuir a la formación ideológica de los afiliados al sindicato. Y para ser el mural un experimento plástico, ofrece muchos motivos de interés por ser el primer mural realizado en México en equipo por Siqueiros al igual que en el fueron utilizados por primera vez en formación sistemática materiales plásticos y herramientas mecánicas. Fue un trabajo en equipo sin la firme dirección que produce la misma, ya que en él se mezclaron efectos plurales a incongruentes, pero a pesar de todo ello el mural adquiría hasta ahora indudable interés por su gran montaje fotográfico existencial. Y por algunos de sus magníficos detalles de este mural que parece valer más por lo que el mismo anuncia.
El artista que salió de la Escuela de Pintores al Aire Libre se dejó arrastrar de nuevo por el torbellino de la vida política y creyó necesario empeñarse a una nueva y comprometedora aventura al frente de un grupo de hombre armados penetrando la casa-fortaleza de Bolchevique  donde  Trotski guardaba documentos realmente importantes  de los cuales  Siqueiros toma parte de ellos, por ello viéndose obligado en medio de un escándalo de proporciones internacionales, siendo capturado después de múltiples peripecias por la policía y tropas federales recluyéndolo en la Penitenciaria donde permanece por varios meses. Este periodo de la vida del pintor incito contra el, pero Siqueiros puede y debe ser comprendido,.
Trotski era temido con sus críticas y ataques a la URSS y a Stalin al igual que proporcionaba las más eficaces armas a los enemigos de la revolución, y hacer eso era una prueba real y manifiesta de la tradición. Y en sus libros y artículos, Trotski sostenía que tenía la verdad, su verdad. Él era el enemigo a quien no solo multitudes de idealistas odiaban sino también aparecía como aliado de los Nazis en la guerra y que se preparaba contra la unión Soviética. 

Despues de lo sucedido en la casa-fortaleza Siqueiros es desterrado por el caso de Trotski y entra en Chile siendo confinado judicialmente en Chillan, ahí en la escuela Siqueiros se enfrenta a la tarea de pintar la biblioteca donde desarrolla un tema grato a su espíritu: la lucha de los pueblos dando por nombre a la obra “MUERTE AL INVASOR”
Terminado el esfuerzo pictórico busca reposo para realizar una nueva aventura en la vida política viajando por diversos países de América Latina en donde sustenta conferencias, publica artículos e incita a los artistas a luchar con su arte por “LA VICTORIA DE LA DEMOCRACIA CONTRA EL NAZISMO” pintando en la Habana una “ALEGORIA DE IGUALDAD RACIAL” después de cuatro años de destierro  y de un silencia de meses hace su reaparición en México.
Sobre el paso de la pintura mexicana moderna el Siqueiros lirico reaparece con el nuevo mural distorsionado, desbordante y estremecedor llamado “CUAUHTEMOC CONTRA EL MITO”. Tema complejo de un pueblo que en un momento crítico lucha contra fuerzas de apariencia sobrenatural. Donde Siqueiros lo sintetiza en unos cuantos elementos: el conquistador, Moctezuma; Cuauhtémoc. A pesar de la exigüidad del espacio, que impidió al artista repetir en más alto grado la experiencia de Chillan, el mural se prolongaba en el suelo y terminada la guerra Siqueiros quiso culminar las actividades que durante años había desarrollado contra el fascismo en una obra de grandes dimensiones y la “NUEVA DEMOCRACIA” que inauguro el 20 de Noviembre de 1945 La obra se proponía a alcanzar esa meta, pintando en forma de tríptico después del Cuauhtémoc contra el mito, el cual era un mural excesivamente simplificado y por todo ello la pintura fue mal recibida por Tamayo y otros que criticaron el aspecto cartelesco.

En el mismo año inicia un mural llamado “Patricios y Patricias” como un retorno superado, en una enorme escalinata abierta a dos patios que cubría una bóveda. El proyecto era ambicioso y las condiciones del edifico prometían convertir la obra en un verdadero espectáculo visual. Pero no llego nunca a ser terminado pues se habló de dificultades con la regencia de la ciudad para los gastos a la obra, pero es más probable que el entusiasmo del artista se haya enfriado y lo que trazo en el mural Rivera lo llamo “NIDO DE RATAS”.

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